No recuerdo el día en el que vi una anónima pizarra, en la plaza de nuestra demarcación, que anunciaba una junta en un bar de la Calle Cura Femenia paraformar una comisión de Falla. Sí recuerdo que fue a principios de 1982, después de Fallas y también recuerdo la emoción que sentí al leer el texto pues desde 1979 esperando ese momento, volver a formar parte de la Falla Cádiz – Cura Femenia – Puerto Rico.

Evidentemente la noticia corrió como la pólvora, y a la horay día previsto nos reuníamos un grupo de gente ilusionada con retomar una gran comisión fallera. Caras desconocidas, otras no tanto y algún “antiguo fallero” nos dábamos un fuerte apretón de manos, como inicio de un sueño, de una ilusión, que me resulta difícil de explicar.

Esa misma noche se organizó una “junta directiva”, para empezar los trámites necesarios y obtener el permiso de Junta Central Fallera. En Junio de ese mismo año, fuimos de nuevo una Comisión de Falla, y con el nº de censo 348, un bajo que convertimos en Casal y “cuatro” locos llenos de ilusión, retomamos después de cuatro años, nuestra querida Falla.

El primer objetivo: plantar el 15 de Marzo de 1983. Y así fue. En muy pocos meses fuimos capaces de realizar todas las actividades propias de una comisión, y como plato fuerte (a falta de presupuesto ), realizar por los propios falleros nuestros monumentos.

Esa primera “plantá”, sin saberlo, estaba gestando una manera de entender una Falla, algo que años después,nos daría muchas satisfacciones y el reconocimiento del mundo Fallero.

Pero esto no fue fácil pues en mas de una ocasión incluso nos planteamos, muy a pesar nuestro, abandonar y reconocer que con unos recursos tan limitados de falleros, y por tanto, de dinero,las gratuitas criticas externas (incluso de la germanor fallera vecina), la falta de apoyo del barrio, la escasez de falleros de honor y un largo etc,, continuar era una aventura casi imposible.

Pero afortunadamente lo que sentía nuestro corazón era mas fuerte que la razón y en los momentos mas difíciles siempre teníamos alguien que nos alentaba y nos daba mas fuerza si cabe para continuar otro año más. Tengo claro que el sentimiento, la ilusión y la amistad que teníamos el grupo de falleros,era mas fuerte que todos los inconvenientes juntos. Queríamos estar juntos, queríamos a nuestra Falla.

Y así poco a poco, año tras año, continuamos adelante con aquel sueño que cada vez era mas real y aunque siempre con alguna dificultad, de nuestro Casal, de nuestra fábrica de ilusiones salía a la calle otra falla, otro monumento que ardía el 19 de Marzo como cualquier otra falla y ardía igual que todas, porque el fuego no distingue clases, en la mágica noche de la crema.

Hoy, 25 años después, somos la FALLA NOSCARMIENTAS, (aunque creo que desde un principio ya lo éramos), una falla especial, quizás diferente, con una manera muy personal de entender la fiesta, una falla que hace tres años se consolidó con la llegada a nuestro Casal de 51 AMIGOS, dotándola de mas arte, de otros proyectos, de mas ilusiones, de mas abrazos, de mas lágrimas de emoción, de ser una autentica familia fallera.

Que mas da hoy si fue fácil o difícil, si lo pasamos mal, si nos criticaban, si no daban un duro por nosotros, si al final ............... HA MERECIDO LA PENA.